BENDICIENDO A LOS NIÑOS
Escritor: Richard Chaimberlin; Traductor: Michael Navarro

 

"E

ntonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les riñeron. Y dijo Yeshúa: 'Dejad que los niños se acerquen a mí; porque de tales es el reino de los cielos.'" (Mateo 19:13-15.) Esta corta historia demuestra la impaciencia que los adultos pueden sentir hacia los niños. “Ellos estorban.” “Ellos hablan tonterías.” Cuando yo fui niño, algunos miembros mayores de la familia tenían la idea de que `Los niños deben de verse y no escucharse.' Esta debe ser la actitud que tenían los discípulos de Yeshúa. No querían que su rabino fuera perturbado por algunos mocosos. "Saquen a esos chiquillos de aquí."

Afortunadamente, Yeshúa tenía una mejor actitud que la de sus discípulos. Él dijo "de tales es el reino del cielo." Antes de esto, había llamado a un niño a Él, diciendo, "si no os volveréis, y fueres como niños, no entraréis en el reino de los cielos." También, "Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mi, mejor le fuera que se colgase al cuello una piedra de molino y que se arrojase en lo profundo del mar." [Mateo 18:3-6.]

Bendiciendo a los niños no era una costumbre nueva o extraña. Existe desde los tiempos del Israel antiguo. Papás bendecían a su hijos, y los hijos buscaban con anhelo estas bendiciones. Recuerda a Jacob: ¡Él tanto quería la bendición que usó engaño para robársela a Esaú˜! Creo que no podrás culpar a Esaú por guardarle rencor a su hermano, sobre todo considerando la "bendición" que le quedó de parte de su padre Isaac. (Génesis 27:39-40.) Años después, leemos de Jacob bendiciendo a sus hijos en Egipto. (Génesis 49.)

Con el tiempo vino a ser una costumbre judía bendecir a los niños cada shabát, o en el viernes después de que el sol se ocultara, o por la mañana de shabát. El hijo va a su papá, quien le pone sus manos en la cabeza, y lo bendice. Para los hijos la bendición va:

"Y'simcha Elojím K`Efrayím v`chi Manasheh."

("Que Dios te haga como Efraín y Manases".)

Para las niñas la bendición va:

"Y'simcha Elojím k`Sarah, Rivkah, Rachel, v’Leah."

("Que Dios te haga como a Sara, Rebeca, Raquel y Leah.")

No es extraño que los niños sean bendecidos en las sinagoga, normalmente con los niños menores de edad de Bar/ Bat Mitzvah (hijos de mandamiento a los 13 años de edad, niñas a los 12 años de edad) pidiéndoles que pasen adelante para recibir una bendición del rabino. Sin embargo, en casa papás continúan bendiciendo a los hijos en el hogar aún hasta cuando lleguen a ser adultos.

La Shemá y V'ahavtah (Deuteronomio 6:4-9) nos instruye diciendo: "Y las repetirás a tus hijos (los mandamientos) y hablarás de ellos estando en tu casa, y cuando andes por el camino, cuando vas acostarte, y cuando te levantes." De acuerdo al Rabino Yeshúa, Deut. 6:4-9 es el mandamiento más importante en las escrituras. (Marcos 12:29-31.)

La Biblia debe tomar parte de nuestras conversaciones. Como padres estamos llamados a enseñarles las Escrituras a nuestros hijos. Desafortunadamente, hoy tenemos a una generación de niños que normalmente no saben ni siquiera lo que son los 10 Mandamientos. Jueces (en los EE.UU.) han hecho que sea contra la ley tener a los Diez Mandamientos mostrados en las paredes de los salones de escuelas. La mayoría de los niños no están aprendiendo estas leyes fundamentales en la casa, ni en la escuela, iglesia, o sinagoga. ¿Es de asombro que corren desenfrenados hasta matando a sus compañeros en sus clases?

Los Diez Mandamientos han sido echados a un lado en favor de Hollywood, televisión, y música bastante indecente. En el pasado, los medios de comunicación y las escuelas seguido ayudaban a reforzar valores bíblicos. Desafortunadamente, ya hace mucho que pasaron esos días. Por eso es muy importante que padres enseñen valores bíblicos a sus hijos. El libro de Proverbios está cargado con instrucciones de como criar a los hijos.

Proverbios 1:8-10: "Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre, porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello." En Proverbios 2:1-5 dice: "Oye hijo mío, si recibiereis mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría, y tu corazón inclinares a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz, si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderéis el camino de Jehová y hallareis el conocimiento de Dios."

Proverbios 6:20-27: "Guarda hijo mío el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre, átalos siempre a tu corazón, enlázalos a tu cuello. Te guiarán cuando andes, cuando duermas te guardarán. Hablarán contigo cuando despiertes. Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen, para que te guarden de la mala mujer, de la blandura de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos, porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan, y la mujer caza la preciosa alma del varón. ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan?"

Proverbios 7:1-4: "Hijo mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos. ¿Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi ley como a la niña de tus ojos, lígalos a tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón. Di a la sabiduría: tú eres mi hermana, y a la inteligencia llama parienta." En Proverbios 22:6 dice: "Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de el."

Desafortunadamente, muchos padres han dejado a los medios de comunicación y a las escuelas que sean los principales de la custodia de sus hijos. No toman en consideración la basura que alimentan a estas mentes jóvenes, es de asombro que no andan peor de lo que están. Todavía hay muchos niños grandiosos por allí. No obstante, si no se les da como alimento valores positivos, pueden decaerse rápidamente. Todo un gran grupo de niños están siendo formados por gente como Howard Stern (un locutor barbárico y grosero de los EE.UU.) y peores.

La mente humana es como una computadora. Existe un término de computo: "B-E-B-E" el cual significa "Basura Entra, Basura Escapa" En otras palabras, si entra mala información a la computadora, mala información sale, "si basura entra, basura sale." Igualmente es con nuestras mentes. Si alimentada con basura, nuestras mentes se convierten en basura. Lo que meditamos sí nos afecta. Si alguien te dice que no es así, son mentirosos. Promotores gastan mucho dinero para influenciarnos en lo que vemos y escuchamos.

Dales buenas oportunidades a los niños, dales la crianza y disciplina que merecen. Léale los relatos de la Biblia, memoriza versos de las escrituras. Protégelo de las malas influencias. Si la cablevisión se convierte en problema, desátate de ella. Pon límite a los programas de televisión. Provéeles con entretenimiento secular o religioso que enseñan valores positivos. Cuida de la clase de música que escuchan.

Algunos de los años más preciosos de mi vida fueron los años en que crecía mi hija. Gócelos mientras puedan. Crecen demasiado rápido, y nunca puedes recobrar esos años. Todavía extraño a esa niñita, aunque quiero mucho a esa mujer en la que se ha convertido. Pero siempre será mi hijita.