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BENDICIENDO
A LOS NIÑOS |
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ntonces le fueron presentados unos
niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les
riñeron. Y dijo Yeshúa: 'Dejad que los niños se acerquen a mí; porque de tales
es el reino de los cielos.'" (Mateo 19:13-15.) Esta corta historia demuestra
la impaciencia que los adultos pueden sentir hacia los niños. “Ellos estorban.”
“Ellos hablan tonterías.” Cuando yo fui niño, algunos miembros mayores de la familia
tenían la idea de que `Los niños deben de verse y no escucharse.' Esta debe ser
la actitud que tenían los discípulos de Yeshúa. No querían que su rabino fuera
perturbado por algunos mocosos. "Saquen a esos chiquillos de aquí."
Afortunadamente, Yeshúa
tenía una mejor actitud que la de sus discípulos. Él dijo "de tales es el
reino del cielo." Antes de esto, había llamado a un niño a Él, diciendo,
"si no os volveréis, y fueres como niños, no entraréis en el reino de los
cielos." También, "Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos
pequeños que creen en mi, mejor le fuera que se colgase al cuello una piedra de
molino y que se arrojase en lo profundo del mar." [Mateo 18:3-6.]
Bendiciendo a los niños no
era una costumbre nueva o extraña. Existe desde los tiempos del Israel antiguo.
Papás bendecían a su hijos, y los hijos buscaban con
anhelo estas bendiciones. Recuerda a Jacob: ¡Él tanto quería la bendición que
usó engaño para robársela a Esaú˜! Creo que no podrás culpar a Esaú por
guardarle rencor a su hermano, sobre todo considerando la "bendición"
que le quedó de parte de su padre Isaac. (Génesis 27:39-40.) Años después,
leemos de Jacob bendiciendo a sus hijos en Egipto. (Génesis 49.)
Con el tiempo vino a ser una
costumbre judía bendecir a los niños cada shabát, o en el viernes después de
que el sol se ocultara, o por la mañana de shabát. El hijo va a su papá, quien
le pone sus manos en la cabeza, y lo bendice. Para los hijos la bendición va:
"Y'simcha Elojím K`Efrayím
v`chi Manasheh."
("Que Dios te haga como Efraín
y Manases".)
Para las niñas la bendición va:
"Y'simcha Elojím k`Sarah,
Rivkah, Rachel, v’Leah."
("Que Dios te haga como a
Sara, Rebeca, Raquel y Leah.")
No es extraño que los niños
sean bendecidos en las sinagoga, normalmente con los niños menores de edad de
Bar/ Bat Mitzvah (hijos de mandamiento a los 13 años de edad, niñas a los 12
años de edad) pidiéndoles que pasen adelante para recibir una bendición del
rabino. Sin embargo, en casa papás continúan bendiciendo a los hijos en el hogar
aún hasta cuando lleguen a ser adultos.
La Shemá y V'ahavtah
(Deuteronomio 6:4-9) nos instruye diciendo: "Y las repetirás a tus hijos
(los mandamientos) y hablarás de ellos estando en tu casa, y cuando andes por
el camino, cuando vas acostarte, y cuando te levantes." De acuerdo al Rabino
Yeshúa, Deut. 6:4-9 es el mandamiento más importante en las escrituras. (Marcos
12:29-31.)
La Biblia debe tomar parte
de nuestras conversaciones. Como padres estamos llamados
a enseñarles las Escrituras a nuestros hijos. Desafortunadamente, hoy tenemos a
una generación de niños que normalmente no saben ni siquiera lo que son los 10
Mandamientos. Jueces (en los EE.UU.) han hecho que sea contra la ley tener a
los Diez Mandamientos mostrados en las paredes de los salones de escuelas. La
mayoría de los niños no están aprendiendo estas leyes fundamentales en la casa,
ni en la escuela, iglesia, o sinagoga. ¿Es de asombro que corren desenfrenados
hasta matando a sus compañeros en sus clases?
Los Diez Mandamientos han
sido echados a un lado en favor de Hollywood, televisión, y música bastante
indecente. En el pasado, los medios de comunicación y las
escuelas seguido ayudaban a reforzar valores bíblicos. Desafortunadamente,
ya hace mucho que pasaron esos días. Por eso es muy importante que padres
enseñen valores bíblicos a sus hijos. El libro de Proverbios está cargado con
instrucciones de como criar a los hijos.
Proverbios 1:8-10:
"Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección
de tu madre, porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu
cuello." En Proverbios 2:1-5 dice: "Oye hijo mío, si recibiereis mis
palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu
oído a la sabiduría, y tu corazón inclinares a la prudencia, si clamares a la
inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz, si como a la plata la buscares, y
la escudriñares como a tesoros, entonces entenderéis el camino de Jehová y hallareis
el conocimiento de Dios."
Proverbios 6:20-27:
"Guarda hijo mío el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu
madre, átalos siempre a tu corazón, enlázalos a tu cuello. Te guiarán cuando
andes, cuando duermas te guardarán. Hablarán contigo cuando despiertes. Porque
el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las
reprensiones que te instruyen, para que te guarden de la mala mujer, de la blandura
de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, ni
ella te prenda con sus ojos, porque a causa de la mujer ramera el hombre es
reducido a un bocado de pan, y la mujer caza la preciosa alma del varón.
¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan?"
Proverbios 7:1-4: "Hijo
mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos. ¿Guarda
mis mandamientos y vivirás, y mi ley como a la niña de tus ojos, lígalos a tus
dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón. Di a la sabiduría: tú eres mi
hermana, y a la inteligencia llama parienta." En Proverbios 22:6 dice:
"Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de
el."
Desafortunadamente, muchos
padres han dejado a los medios de comunicación y a las escuelas que sean los
principales de la custodia de sus hijos. No toman en consideración la basura
que alimentan a estas mentes jóvenes, es de asombro que no andan peor de lo que
están. Todavía hay muchos niños grandiosos por allí. No obstante, si no se les
da como alimento valores positivos, pueden decaerse rápidamente. Todo un gran
grupo de niños están siendo formados por gente como Howard Stern (un locutor
barbárico y grosero de los EE.UU.) y peores.
La mente humana es como una
computadora. Existe un término de computo: "B-E-B-E" el cual
significa "Basura Entra, Basura Escapa" En otras palabras, si entra
mala información a la computadora, mala información sale, "si basura
entra, basura sale." Igualmente es con nuestras mentes. Si alimentada con
basura, nuestras mentes se convierten en basura. Lo que meditamos sí nos
afecta. Si alguien te dice que no es así, son mentirosos. Promotores gastan
mucho dinero para influenciarnos en lo que vemos y escuchamos.
Dales buenas oportunidades a
los niños, dales la crianza y disciplina que merecen. Léale los relatos de la
Biblia, memoriza versos de las escrituras. Protégelo de las malas influencias.
Si la cablevisión se convierte en problema, desátate de ella. Pon límite a los
programas de televisión. Provéeles con entretenimiento secular o religioso que
enseñan valores positivos. Cuida de la clase de música que escuchan.
Algunos de los años más
preciosos de mi vida fueron los años en que crecía mi hija. Gócelos mientras
puedan. Crecen demasiado rápido, y nunca puedes recobrar esos años. Todavía
extraño a esa niñita, aunque quiero mucho a esa mujer en la que se ha
convertido. Pero siempre será mi hijita.