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¿El Nuevo Pacto Ha Abolido al
“Pacto Viejo? Richard ‘Aharon’ Chaimberlin, Litt.D. Traductor
Michael Joseph Navarro |
¿Ya no es vigente el “pacto viejo”? Puede ser que
esta pregunta suene raro. No obstante, muchos ya han hecho una decisión, y
existen personas de ambos lados del tema.
Bíblicamente, han
habido varios pactos cuales Dios ha establecido con la humanidad. El primer
pacto es el Pacto Adámico, hecho con Adán y Javá[1],
cual nunca fue abolido. Las mujeres todavía dan a luz los hijos con dolor, y
los hombres todavía tienen que luchar con la tierra para que produzca cosecha.[2]
Este pacto también lleva una bendición en que la simiente de la mujer un día
tendría victoria sobre de JaSatán, la “serpiente.”
El próximo pacto que
Dios hizo con el ser humano fue el Pacto con Noé, con la señal del arcoíris
como promesa de Dios de nunca volver a destruir al planeta entero con diluvio
global como en Génesis 9.
En el pacto con
Abraham, YHWH le prometió a Abraham que sus descendientes heredarían la Tierra
Santa, un área que en actualidad es más extenso de lo que los judíos poseen hoy
en día.[3]
Circuncisión era el sello del Pacto de Abraham, cual todavía es vigente con
todos los descendientes de Abraham.[4]
Ninguno de estos
pactos de manera alguna “se han abolido.” Mujeres todavía tienen dolor al dar a
luz, el arcoíris todavía aparece, y como milagro moderno, los judíos han vuelto
a la Tierra, al gran desagrado de los teólogos de reemplazamiento[5]
por todo mundo.
El Pacto con Moisés
es el pacto al cual se refieren la mayoría de las personas cuando hablan del
pacto “viejo,” cual incluye a los muchos mandamientos, estatutos, y ordenanzas
entregadas de Moisés a los hijos de Israel.
Tenemos la promesa
del “Pacto Nuevo” que se nos entrega en Jeremías 31:31-33:
"He aquí vienen días, dice YHWH, en que haré un nuevo pacto con la
casa de Israel y con la casa de Judá. No será como el pacto que hice con sus
padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi
pacto que ellos invalidaron, a pesar de ser yo su señor, dice YHWH. Porque éste
será el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice
YHWH: Pondré mi ley en su interior y la escribiré en su corazón. Yo seré su
Dios, y ellos serán mi pueblo.”
Esta misma promesa del Nuevo Pacto se repite en
Hebreos 8:8-10 y Hebreos 10:10. Este pacto se hace solamente con la Casa de
Judá y la Casa de Israel. Esto significa que sólo se hizo con los judíos y los
gentiles quienes están injertados al olivo judío descrito en Romanos 11. Por la
mera naturaleza del Pacto Nuevo, automáticamente excluye a los antisemitas.
Dios promete bendecir los que bendicen a Israel y maldecir a los que maldicen a
Israel.[6]
No veo cómo alguien puede ser “bendecido” y “maldecido” al mismo tiempo.
Creyentes no deberían de odiar a nadie sin causa, y el antisemitismo es
directamente contrario al Pacto Nuevo. ¡No habrá ningún antisemita en el
Jerusalén Nuevo!
La mayoría de
cristianos evangélicos, gracias a Dios, creen que los judíos todavía son el
pueblo escogido por Dios. Sin embargo, existen aquellos quienes creen “cambio
Su opinión” y ya no honra Sus promesas a los judíos.
También existen
cristianos Dispensacionalistas, muchos quienes quieren a Israel y al pueblo
judío, así es que no quiero tratarlos insensiblemente. No obstante, Teología de
Dispensación enseña que el pacto “viejo” (eso es, el pacto con Moisés) fue
reemplazado por el Pacto Nuevo. Sin embargo, Jeremías 31:33 nos dice que el
Pacto Nuevo sencillamente es el “Pacto Viejo” (eso es, los mitzvot – mandamientos)
escrito sobre de nuestros corazones en vez de sobre lápidas de piedra. O sea,
hemos internalizado a los mandamientos de Dios, y le obedecemos por amor a Él,
no para obtener favor o a causa del miedo. No obedecemos a las instrucciones de
Dios para “salvarnos,” mas porque estamos
salvos.
¿Un Pacto Nuevo o un Sacerdocio Nuevo?
Existen aquellos quienes apelarían a Hebreos capítulo
8 para “comprobar” que el pacto “viejo” (de Moisés) es abolido. En Hebreos 8,
inmediatamente después de la promesa del Pacto Nuevo, leemos en versos 11-13:
“Nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: 'Conoce al Señor'; porque todos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor. Porque seré misericordioso en cuanto a sus injusticias y jamás me acordaré de sus pecados." Al decir "nuevo pacto",
ha declarado caduco al primero; y lo que se ha hecho viejo y anticuado está a
punto de desaparecer.
Bien, eso aparenta
resolverlo todo. El pacto nuevo llegó, y reemplazó al viejo, ¿verdad? No… ¡Error! Si usted tiene una Biblia Reina
Valera o una traducción moderna literal, usted notará que la palabra pacto en Hebreos 8:13 está en
bastardilla. Al traducir de un idioma a otro, a veces es necesario agregar una
palabra aquí una acá para “hacer sentido” de la oración que se está
traduciendo. La manera en que los traductores de la Reina Valera les señalaba a
los lectores que habían agregado una
palabra era escribirla (o escribirlas) en bastardilla. Por ello, debemos estar agradecidos a esos
traductores. Muchas versiones modernas agregan palabras o hasta frases enteras
sin indicación de haberlo hecho.
¿Cuál es mi punto?
Sencillamente esto… La palabra pacto no
existía en el texto griego subyacente del libro de Hebreos. El sustantivo pacto se agregó en bastardilla para darle sentido al pasaje, igual en Hebreos 9:1 cual
sigue directamente después del Hebreos 8:13. Hace falta el sustantivo. La
palabra “testimentum” se agregó en la
Vulgata Latín,[7]
y la palabra “pacto” fue agregada por los traductores de la Reina Valera (y
también muchas otras versiones). Empero, ni “testimentum” ni “pacto” se
encuentran en los Nuevos Testamentos griegos del Hebreo 8:13 o el 9:1. Revisé
mi Versión Raíces Hebreas del Nuevo Testamento,[8]
cual es traducida del arameo al inglés. La palabra “pacto” está completamente
ausente de la traducción en inglés del Arameo [aramáico], como es debido de
ser.
Esto es difícil que
los parlantes del inglés comprendan, pero en la mayoría de los demás idiomas,
uno puede tener un adjetivo sin un sustantivo, como es el caso aquí. El
escritor no más presupone que el lector comprenderá a la materia en sujeto y
mentalmente imaginarse el sustantivo correcto. En este caso, los
Dispensacionalistas han tenido un banquete con agregar “testamento” o “pacto”
al texto, basado en sus suposiciones y teología. Empero, yo pienso que esto es
error grave, y directamente contradice las palabras de Yeshúa en mateo 5:17-19.
Quizás algún día en el futuro lejano cuando los cielos y tierra contemporáneos
dejen de existir, Torá será abolida o reemplazada. Pero eso no va a suceder
durante nuestras vidas, no pasará por mucho, muchísimo tiempo.
De ahí debería de
surgir la pregunta natural: ¿Qué sustantivo se debe suplir para darle sentido
correcto al Hebreos 8:13? Existe un dicho: “Texto sin contexto es un pretexto.”
En otras palabras, necesitamos mirar al pasaje a la luz de lo que es el sujeto
del tema dentro de la materia dónde se encuentre. En este caso, yo retrocedería
a Hebreos capítulo 7 y continuaría hasta Hebreos capítulo 9.
Hebreos 7 nos vuelve
presentar a Melquisedec. Quizás lo recuerdes del Génesis 14. Él era el rey de
Salem, conocido como un “sacerdote del Dios Altísimo.” Abraham le dio un diezmo
de todo el botín de una batalla que peleó al rescatar a Lot de sus enemigos. De
acuerdo a Jasher 16:11, Melquisedec era Shem [Sem]. El libro titulado Jasher
que tenemos hoy en día puede que sólo sea una falsificación astuta. Sin
embargo, sí hubo un libro original de Jasher al cual se le refiere en Josué
10:13 y 2 Samuel 1:18. Los rabinos creen también que Shem y Melquisedec eran
uno y el mismo, pero los rabinos pueden estar equivocados. Otros sienten que
Melquisedec y Yeshúa son uno y el mismo. Mi opinión personal es que Melquisedec
es un ser creado especialmente, porque él es “sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin
de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda Sacerdote eternalmente.”[9]
El sacerdocio inaugurado por Moisés fue de los descendientes de del tribu
de Leví mediante Aarón. Mas, Yeshúa fue del tribu de Judá. Entonces, a Yeshúa
se le llama sacerdote (o cohen) según la orden de Melquisedec en Hebreos 7:15,
cual sigue con citar al Salmo 110:4: “Juró YHWH, y no se arrepentirá. Tú eres
sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.” Melquisedec
existió mucho antes de que el sacerdocio levítico llegara a ser, porque
Melquisedec antedata al pueblo de Israel. Igualmente, Yeshúa tuvo existencia
antes de su nacimiento. En Yojanan 1:1-3, leemos: “En el principio ya
era la Palabra, y aquel que es la Palabra era con el Dios, y la
Palabra era Dios. Este era en el principio con el Dios. Todas las cosas por él
fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho.” ¡Yeshúa estaba “en
el principio” creando con el Padre! ¡Así, como Melquisedec, Yeshúa preexistió
no tan solo a Abraham, mas aún al mundo en cual vivimos!
La parte inicial de
Hebreos 8 también se trata del sacerdocio. Luego en la parte final de Hebreo 8,
aprendemos tocante el “Pacto Nuevo” cual Dios haría con Israel. La enseñanza
común que se escucha dentro de la iglesia es que el libro de Hebreos se les
escribió a cristianos judíos del primer siglo. El escritor de Hebreos, quien
nosotros creemos fue Rav Shaúl (Pablo), estaba advirtiéndoles a los creyentes
judíos de los peligros de “recaer” al judaísmo.
La verdad del asunto
es muy diferente de que se enseña tradicionalmente. El escritor de Hebreos de
ninguna forma está enseñando en contra de la Torá. Lejos de estar haciéndose
obsoleto, ahora la Torá se escribe sobre de los corazones, de acuerdo al Pacto
Nuevo profetizado en Jeremías 31:31-33 y Hebreos 8:8-10. Yeshúa no vino para
empezar una religión nueva; Él vino para ser el Mesías de la antigua.
El problema ocurre
con una selección mala de palabras usadas por parte de los traductores en
Hebreos 8:13. El contexto se trata de un pacto nuevo requiriendo un sacerdocio
nuevo. El pacto nuevo sencillamente es el pacto “antiguo” escribiéndose sobre
nuestros corazones, así el antiguo pacto de Moisés no se está haciendo viejo y
pasándose; en vez de eso, ¡se le está dando vida nueva!
La palabra correcta
que se debe de agregar en Hebreos 8:12-13 sería “sacerdocio,” no “pacto.”
Debería de leerse de la siguiente manera: “Porque seré propicio á sus
injusticias, Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más. Diciendo,
nuevo sacerdocio, dio
por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de
desvanecerse.”
Igualmente, en
Hebreos 8:7, la palabra pacto fue
agregada por los traductores, cuando la palabra sacerdocio hubiera sido más apropiada. En la época cuando se
escribió el libro de Hebreos aproximadamente en el 64 de la E.C. [D.C.], al Beit JaMikdash (Templo) todavía existía.
El escritor de Hebreos reconoce que el Templo con su sacerdocio pronto estaría
pasando de existir.
Las divisiones de los
capítulos de la Biblia son muy artificiales. Podemos agradecer a la Iglesia
Católica por darnos las divisiones de versos y capítulos, cuáles de seguro hace
que la Biblia sea más fácil de navegar. Empero, las divisiones de versos y
capítulos a veces son muy desafortunadas. En este caso, los versos que
inmediatamente siguen después de Hebreos 8:13 se han separado en un capítulo
totalmente separado, aunque Hebreos 8 y 9 no deberían de haber sido separados
tan artificialmente.
Como en Hebreos 8:13,
si tomas algunas versiones de la Biblia [por ejemplo el Rey Jaime KJV en
inglés], notará que en Hebreos 9:1 de nuevo la palabra pacto está en bastardilla, indicando que la palabra pacto fue agregada por los traductores,
y no se encuentra dentro del texto griego subyacente. En la KJV [versión
inglés] en Hebreos 9:1 se lee así “Ahora bien, el primer pacto tenía reglamentos acerca del culto y del santuario terrenal.”
Todos los versos que
siguen después de Hebreos 9:1 tienen que ver con el sacerdocio del Templo,
comparados con el sacerdocio de Yeshúa el Mesías. Obviamente, aquí los
traductores una vez más introdujeron la palabra equivocada. Empero, a
diferencia de otras traducciones, los traductores de la versión Rey Jaime [en
inglés] son suficientemente amables al dejarnos saber que agregan una palabra
para ayudarle al lector hacerle sentido al pasaje. Muchas otras versiones
agregan la palabra pacto, pero no
hacen nada para indicar que la palabra pacto
se ha agregado, cual no es ser totalmente honesto con el lector [por ejemplo,
la versión en castellano, Reina Valera].
La palabra obvia cual
se debería haber utilizado es sacerdocio,
como sigue: “Ahora bien, el primer sacerdocio
tenía reglamentos acerca del culto y del santuario terrenal.” Cuando los
traductores usaron la palabra pacto
en vez de sacerdocio, ayudó fortalecer
a la Teología de Dispensación, cual enseña que la Torá (eso es, la
“Dispensación” de Moisés) básicamente fue abolida por el Pacto Nuevo. Esto
sería anatema para el escritor de Hebreos. En Malaquías 3:6, leemos,
"¡Porque yo, YHWH, no cambio; por eso vosotros, oh hijos de Jacob, no
habéis sido consumidos!” en Hebreos 13:8, leemos, “Yeshúa el Mesías, el mismo
ayer, hoy, y siempre.” Los dioses inconstantes de la mitología griega eran
caprichosos e impredecibles. Los dioses griegos inconstantes parecen haberse
introducido dentro de la teología de muchos cristianos. No obstante, nuestro
Dios es un Dios que no cambia. Cada pacto (o si prefiere, “dispensación”)
construye encima del anterior, y no lo reemplaza.
Si no podemos
confiarle a Dios que honre la palabra Él habló al antiguo Israel, ¿cómo podemos
esperar que Él guarde Sus promesas a nosotros? La definición del pecado en el
Pacto Nuevo se mantiene tal como le fue dentro del Pacto Viejo: “Todo aquel que
comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley”
(1 Juan 3:4). ת
[1] En la mayoría de las Biblias, Java [Chava] es llamada “Eve” o “Eva,” por el nombre de una diosa de fertilidad. Sin embargo, en hebreo su nombre era “Java” [Chava], relacionado con la palabra hebrea por “vida” [jai; chai] porque ella es la “madre de todos los vivientes” (Génesis 3:20).
[2] Génesis 3:15-19
[3] Génesis 15:18-21; 17:1-8
[4] Génesis 17:9-14
[5] La teología de reemplazamiento enseña que Dios ha dejado de tratar con los judíos, y que la “Iglesia” ahora es el “Israel Nuevo,” reemplazando a los judíos. Esto, por supuesto, es una herejía.
[6] Génesis 12:3; 26:4; Números 23:8; 24:9; Isaías 54:15-17; 60:2; Mateo 25:40-45
[7] La Vulgata es una traducción de la Biblia por Jerónimo al latín terminada alrededor del 381 de la E.C. [D.C.].
[8] Por James Trimm.
[9] Hebreos 7:3