La Fe de Abraham
Escritor Richard Chaimberlin
Traductor Michael Joseph Navarro
A veces hemos escuchado que buenas
personas digan que quieren la “clase de la fe Abraham,” la clase de fe que existía antes de que la Ley fue
entregada. A veces citan, “Y él (Abraham) creyó en el Señor (YHWH), y le fue
contado por justicia,” del
Génesis 15:6. Este versículo también se cita en Romanos 4:3 y Gálatas 3:6. De hecho, es
prueba de una doctrina que se llama “Justificación mediante la fe.” ¡Es 100%
bíblico! No tenemos ningún problema con eso. Filipenses 3:9 también confirma esta doctrina.
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Se le dijo a Abraham que sus descendientes serían
numerosos, como las estrellas de los cielos. |
Empero, también se supone que esto
era todo lo que se requirió de Abraham, y es todo lo que se requiere de
nosotros. La suposición es que
la Torá ya no es relevante para las personas de fe. Habacuc 2:4 se cita a menudo
para comprobar este concepto: “Mas el justo vivirá por su fe” Sin embargo, ¿si vivimos por nuestra fe, no debería esto
de afectar cómo vivimos nuestras vidas? ¿Significa esto que podemos hacer lo
que sea que queramos hacer? ¡Por supuesto que no! Si realmente vivimos
por nuestra fe, vamos a ser obedientes a los preceptos de nuestra fe. De la
misma manera, el niño muestra respeto y amor por sus padres cuando obedece a su
mamá y papá.
¡Llegando a Génesis capítulo 17,
descubrimos que Abraham y todos los hombres de su casa fueron circuncidados
cuando Abraham tenía 99 años! No es gran cosa para circundar un bebé. ¡Fuimos a una b’rit milá
(circuncisión ritual) en cual el bebé ni siquiera lloró! ¡Asombroso! No siempre
es tan fácil. Hemos estado en otras circuncisiones en donde los bebés lloraron
a gritos. Puede ser muy incómodo. ¡De hecho, de bebé yo fui circuncidado, y no
pude caminar durante todo un año!
¡Para los varones, la circuncisión es
calvario enorme, especialmente en los días cuando la anestesia sólo consistía
de un poco de vino kósher! ¡Y mientras más viejo, mayor es la prueba! Abraham no
era hombre que creía en la “gracia graciosa.” Es decir, él no creía que la
gracia y la fe eran lo único que se requería. ¿Cuántos de nosotros estaríamos
de acuerdo con la circuncisión siendo adulto sin una fuerte anestesia, de mucha
potencia? La circuncisión era (y es) la señal del pacto entre Dios y su pueblo.[1][1]
En Génesis 26:3-5, leemos acerca de un
mandamiento y una promesa de Dios, a Isaac, el hijo de Abraham:
3 Habita como forastero en esta tierra, y yo
estaré contigo, y te bendeciré, porque a ti, y a tu descendencia, voy a dar
todos estos países, [2]
[2] y yo
confirmaré el juramento que juré a Abraham tu padre ; 4 Y haré que se multiplique tu
descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas
tierras; y en tu simiente todas las naciones de la tierra serán benditas; 5porque
Abraham me obedeció, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos
y mis leyes.
¿Esto parece como ser alguien quien vivió
“antes de que existiera la ley”? ¿Aparenta esto como ser alguien que era ignorante de
los mandamientos de Dios? La palabra hebrea por
precepto es mishmeret,
que significa “cargo” o “turno de vigilancia”. La palabra por “mandamientos” es
mitzvot.
Aunque hoy en día los judíos a veces usan al término mitzvot para significar “buenas
obras”, literalmente significa “mandamientos”, como es traducido en la mayoría
de las Biblias. La palabra por “estatutos”, es jucót, que significa
“ordenanzas”. Por último, la palabra que se traduce como “leyes” es tarót, de la cual
obtenemos la palabra Torá. Aunque “Torá” comúnmente se traduce “ley”, más
literalmente significa “instrucciones”.
Es obvio que la fe de Abraham se ha
demostrado por sus acciones. Sin embargo, puedo imaginar algunas objeciones: “Sí,
pueda que eso sea cierto, mas no puede tener nada que ver con guardar los
mandamientos, como aquellos dados por Moisés.” Bueno, en realidad… ¡SÍ, sí lo
es! En Deuteronomio 11:1, leemos las instrucciones dadas por Moisés a los
israelitas, diciendo, “Por lo tanto, amarás al SEÑOR (YHWH) tu Dios, y siempre
guarda sus preceptos, y sus estatutos y sus juicios, y sus mandamientos.” Eso
se oye muy parecido a lo que YHWH le dijo a Isaac, ¿no te parece?
Ni por un minuto creo que Abraham era ignorante de las
instrucciones de Dios. ¡El Sábado, que es el séptimo día de la semana, es Shabbát, fue santificado y bendecido en Génesis 2:1-3,
mucho antes de que existiera cualquier Judío! ¡El concepto del Sábado no fue invento de Moisés! ¡Es precedida por Moisés
por unos 2500 años! También, Noé estaba enterado de los animales limpios y los
inmundos, a medida que aprendemos en Génesis 7:2. Abraham era consciente de lo
que era la perversión sexual, como hemos aprendido en los relatos tocantes
Sodoma y Gomorra en Génesis 19.
La diferencia principal entre Génesis 26:5
y Deuteronomio 11:01 es la siguiente: En Deuteronomio 11:01, Moisés conecta
amar a Dios con obediencia a los mandamientos. ¡Curiosamente, Yeshúa hace lo
mismo! En Yojanan (Juan) 14:15 Yeshúa
dijo: “Si me amas, guardarás mis mandamientos.” Después, en el mismo capítulo,
versículo 21, Yeshúa dijo: “El que tiene mis
mandamientos y los guarda, ése es el que me ama, y el que me ama, será amado de
mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.”
En 1 Juan 2:4 y 6, leemos: “El que dice,
‘Yo le conozco’, y no guarda Sus mandamientos
es un mentiroso, y la verdad no está
en él… El que dice que permanece en Él, debe andar, como él anduvo.” Palabras
fuertes, pero yo sólo soy el mensajero. Si usted dice que usted conoce a Yeshúa, pero no obedece Sus mandamientos, es un mentiroso.
¡Ay! Además, si permanecemos en Él, debemos andar como él anduvo. Yo no creo
que esto sorprenda a muchos de nuestros lectores, pero Yeshúa
nunca cambió de religión; Permaneció siendo Judío observador de la Torá. Y si
nosotros somos sus talmidím
(discípulos), también deberíamos andar como él anduvo. ¡Por cierto, la
“religión” de Yeshúa y sus discípulos era el
judaísmo! Ni por un minuto creo que debemos practicar nuestra fe, siguiendo las
instrucciones de los rabinos. Debemos tomar la instrucción de un rabino
diferente: ¡el rabino Yeshúa!
Yaakov el hermano Yeshúa
[3][3] escribió: “¿No fue nuestro padre Abraham justificado por las obras, cuando
ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22Puede ver que la fe actuaba por sus obras, y por las
obras, la fe se perfeccionó. 23 Y se cumplió la Escritura que dice:
‘Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia,’ y fue llamado el Amigo
de Dios. 24Entonces veis, pues,
por las obras que el hombre es justificado, y no solo por la fe.”
[4][4]Luego, después de un par de versículos,
leemos, “Porque como el cuerpo sin
espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.” ¿Puede una fe muerta salvar a una persona?
No estoy menospreciando la fe por las
obras, ni estoy menospreciando las obras en favor de la fe. Lo que estoy diciendo es que ambos son vitales.
Lamentablemente, desde muy temprano en el cristianismo, los cristianos trataron
de lograr una separación grande entre el cristianismo y el judaísmo. A partir
de entonces, el énfasis principal fue en la fe, los credos, y la doctrina. Lo
que creías que era mucho más
importante que lo que hacías. Los
que se alejaban de un “credo” fueron sometidos a juicios como herejes.
En el judaísmo, se enfocó en lo opuesto. Judíos respondiendo al cristianismo también buscaron aumentar
la división entre ellos y los cristianos. Una de las maneras de hacer esto era
poner un énfasis desmedido en las “obras”. Lo que hacías actualmente fue mucho más importante que lo que creías. Un Judío religioso es alguien
quien observa los mitzvot (mandamientos). Podía ser
un ateo, pero si observa las mitzvot, se le considera
ser “religioso”. Tengo un amigo que es un polaco judío. Él también es un
sobreviviente del Holocausto. Él asiste a la sinagoga regularmente, come kósher, observa el Shabbat, y
vive un estilo de vida atento judaicamente. ¡Sin embargo, él se proclama ateo!
Un día le pregunté, “¿Harry, por qué
haces todas estas cosas, y sin embargo dices ser ateo?” Él respondió, “Porque
yo soy judío.” ¡Respuesta interesante! Y
en los círculos religiosos, es aceptado como judío religioso, ya que observa
los mitzvot.
En el judaísmo mesiánico, necesitamos un
equilibrio adecuado. Ambas obras y la fe son importantes. Ninguna debe ser al costo de la
otra.
[1][1] Bereshít (Génesis) 17:9-14
[2][2] También puede ver Génesis 15:18, 35:12, y Josué 1:4. El pacto con Abraham, a través de sus descendientes
Isaac y Jacob, incluye todo Israel actual para toda la eternidad. ¡Que Dios bendiga a los árabes, y Él lo ha hecho! Ellos tienen 540 veces más tierra, además de miles de
millones de toneladas de petróleo. Sin embargo, la tierra de Israel pertenece a
los Judíos.
[3][3] En nuestras Biblias en idioma castellano, se le llama “Santiago”. Sin embargo, en el griego, se le llama “Yakobos”, cual en hebreo sería Yaakov,
o Jacob en hebreo anglicanizado.
[4][4] Yaakov (Santiago) 2:21-24.